Pedro en  Tailandia

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  • diciembre 24 2025
  • Pedro David Piqueras Baño

Viaje a Tailandia 2025/2026

¡Hola! Soy Pedro, masajista y profesor de masaje Thai en España, y estoy emocionado de saludarte. He decidido crear este blog como un diario de mi aventura en Tailandia. Durante los próximos cuatro meses, me sumergiré en el estudio del masaje Thai, y mi objetivo es compartir contigo mis experiencias, así como algunos lugares turísticos y otros que quizás no sean tan conocidos.

A lo largo de este tiempo, hablaré sobre las escuelas donde me formaré y los médicos de medicina tradicional que vaya conociendo en el camino. Quiero ofrecerte una perspectiva personal de estos cuatro meses que estaré viviendo aquí.

Como ciudadano español, tengo un límite de 60 días en el país, que puedo extender por 30 días adicionales. No tengo visa, así que he tenido que comprar un vuelo de ida y vuelta a Kuala Lumpur, que saldrá desde Chiang Mai, la ciudad donde estudiaré. Este vuelo es una medida por si lo solicitan en el control de inmigración, ya que al salir y volver a entrar al país, se reinicia el contador de días y puedo disfrutar de otros 60 días.

Espero que me acompañes en esta aventura y que mis relatos te inspiren a descubrir más sobre la cultura tailandesa y el maravilloso mundo del masaje Thai. 

LLegada a Bangkok día 22 de Diciembre

¡Hola, amigos! El 21 de diciembre fue un día de despedidas: familia, amigos, todo el mundo en modo "¡Hasta luego!" mientras yo me dirigía al aeropuerto. Y ahí estaba yo, sintiendo esa mezcla de emoción y nervios que siempre acompaña a un viaje. Me siento súper afortunado de embarcarme en esta aventura, pero, sinceramente, también un poco acojonado por los vuelos y las conexiones en Alemania. Y la gran pregunta que me rondaba la cabeza: ¿tendré problemas en inmigración por querer quedarme tanto tiempo?

Después de 15 horas de vuelo, ¡por fin aterrizamos en Bangkok! El vuelo fue un poco movido y la comida... bueno, digamos que no se ganará un premio. Pero ¡comienza la aventura! Al llegar al control de inmigración, me encuentro con una cola que parece interminable. Un tip: si planeas entrar a Tailandia, asegúrate de rellenar el TDAC online tres días antes de tu llegada. Te dan un QR que tienes que mostrar, y lo mejor es llevarlo impreso. 

Llega mi turno y le paso mis documentos a la oficial de inmigración. De repente, la veo poner caras raras y me dice que solo puedo estar 90 días, pero mi billete de vuelta es para dentro de 120 días. ¡Ay, madre! Le comento que tengo un vuelo a Kuala Lumpur a finales de enero y le muestro la reserva que había hecho por si acaso. ¡Punto para mí! Me sellan el pasaporte y, ¡voilà!, ya estoy en Tailandia.

Recogo mi maleta y me pongo a buscar un Seven Eleven en el aeropuerto para comprar una tarjeta SIM. Spoiler: no lo encontré y terminé comprando una para los primeros 15 días. Cuando llegue a Chiang Mai, compraré otra. No cambié dinero porque todavía tenía baths de mi viaje anterior, pero si tú necesitas cambiar, hay un lugar llamado Super Rich en la planta 0 que tiene buen tipo de cambio. 

Al salir del aeropuerto, hay unas máquinas donde te dan un número para tu taxi. Normalmente, el viaje cuesta alrededor de 600 baths, unos 16 euros, y dura una hora. Hay metro desde el aeropuerto hasta el centro, pero como estaba agotado y cargado con maletas, decidí no complicarme la vida.

Finalmente, llego al hotel, bajo del taxi y... ¡vaya calor! No estaba preparado para el calor de Bangkok. Una vez en la habitación, me doy cuenta de que esta aventura apenas comienza. ¡Vamos a disfrutar! 🌏✈️

Después de unos minutos de meditación en la ducha, decido buscar un lugar para comer cerca del hotel. Por suerte, encuentro un restaurante recomendado por la guía Michelin, así que me animo a probarlo. Además, comer en Tailandia es muy asequible. El lugar se llama Big Pranakorn y tiene excelentes reseñas. Al llegar, veo a una familia en la entrada, así que aprovecho mis nuevas habilidades en inglés para preguntarles sobre la comida. Todos coinciden en que es deliciosa, así que no puedo resistirme a probar. 

Al revisar el menú, me topo con un plato que me encanta: el Morning Glory. Es sencillo, pero es mi favorito. Tiene un toque picante que lo hace irresistible. Y, por supuesto, lo acompaño con una Chang bien fría, lo cual resultó ser una grata sorpresa. ¡Listo para disfrutar de una comida memorable!

 

 

Después de cenar decidí pasear un poco por el barrio ya que el hotel que se llama Au Bon está cerca de Khao San Road una calle de muchos locales de fiesta en Bangkok, se le conoce como la calle de los mochileros. Aquí puedes encontrar cualquier cosa que vayas buscando. Bangkok es una ciudad con mucha vida nocturna, que cambia todo de la mañana a la noche. En la calle del hotel hay puestos callejeros de artículos de segunda mano y por la noche muchas chicas sentadas en sillas esperando clientes o que las lleven de fiesta.  

Vuelvo al hotel a descansar y a preparar el siguiente día....

 

 

 

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